DÍA DE SAN IGNACIO

GRATITUD POR LA VIDA DE SAN IGNACIO DE LOYOLA ENTRE NOSOTROS
31 de julio de 2017
Por: Jaime Alberto Lara Pachon.
Docente Colegio San Luis Gonzaga

Estamos hoy celebrando la Fiesta de nuestro fundador de la Compañía de Jesús, San Ignacio de Loyola, y digo nuestro porque tanto los Jesuitas como nosotros los laicos, nos legó y nos nutrimos de esta misma espiritualidad y sabiduría centenarias, los unos como Jesuitas y todos como Ignacianos.

Nos legó San Ignacio, una Espiritualidad que fue sistemáticamente concebida mediante los Ejercicios Espirituales desde su vida proyectada al servicio, incluso antes de ordenarse como sacerdote y fundar la Compañía de Jesús. Se dice que era consigna de los primeros colegios jesuitas “Entramos para aprender, salimos para servir». Por eso, nuestra infinita gratitud por hacer posible nuestra vocación y espiritualidad desde la educación.

También nos legó una Sabiduría que sigue vigente y perenne hasta nuestros días. Pensamientos que nos enseñan la forma de proceder de nuestros padres y hermanos jesuitas, que nos acompañan y se hacen camino en cada una de nuestras tareas cotidianas: Por ejemplo, 10 frases a modo de decálogo:

1. «Todo buen cristiano ha de inclinarse más a salvar la proposición del prójimo que a condenarla».
2. «No satisface el saber mucho, sino el sentir y gustar internamente de las cosas».
3. «Reconocer que todo nos viene de Dios».
4. «Ser contemplativos en la acción».
5. «Encontrar a Dios en todas las cosas» […] «Solamente deseando y eligiendo lo que más conduce para el fin que somos creados».
6. «El Amor se ha de poner más en las obras que en las palabras».
7. «En tiempos de desolación, nunca hacer mudanza».
8. «Poner todos los medios como si todo dependiese de uno, pero confiando totalmente en Dios, porque todo depende de Él».
9. «Amar a Dios en todas las cosas, y a todas las cosas en Él».
10. «En todo amar y servir».

Agradezcamos entonces, hoy en esta fecha en la que se celebra la Vida de Nuestro Santo Fundador por habernos legado, en primer lugar, su Espiritualidad sintetizada en los Ejercicios Espirituales, las Constituciones de la Compañía de Jesús y su Autobiografía; en segundo lugar, por su sabiduría divina desentrañada a partir de sus frases sencillas y profundas, y en tercer lugar y no por ser menos importante, por habernos legado la dirección y acompañamiento de los miles de Jesuitas de la Compañía Universal, desde el Papa Francisco hasta nuestros queridos Padres Álvaro y Marquitos y el hermano Beltrán, quienes con su disponibilidad y entrega diaria encarnan el MAGIS de hacerlo todo «A la Mayor Gloria de Dios».

¡Muchas gracias!